En el siglo XIX, la mujer chilena tenía confinada su vida al espacio privado del hogar, restringiéndose su futuro a convertirse en esposa y madre. Las posibilidades de acceder a una educación profesional se encontraban limitadas por una ley, la cual no permitía el acceso de la mujer a la universidad. Dentro de ese contexto, podemos encontrar a las pioneras de la literatura femenina chilena, como Mercedes Marín del Solar, Rosario Orrego y Rosa Araneda.